Desprendimiento de retina: señales de alarma y tratamiento
El desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica. Conoce los síntomas que no debes ignorar y las opciones de tratamiento disponibles.
¿Qué es el desprendimiento de retina?
El desprendimiento de retina ocurre cuando la retina —la capa de tejido sensible a la luz que recubre el interior del ojo— se separa de su posición normal. Cuando esto sucede, las células retinianas dejan de recibir oxígeno y nutrientes, lo que puede causar pérdida permanente de la visión si no se trata a tiempo.
Tipos de desprendimiento
Existen tres tipos principales:
- Regmatógeno: El más común. Se produce por un desgarro o agujero en la retina que permite que el líquido vítreo se filtre debajo de ella.
- Traccional: Ocurre cuando tejido cicatricial en la superficie de la retina tira de ella, separándola. Es frecuente en pacientes con retinopatía diabética avanzada.
- Exudativo: Se acumula líquido debajo de la retina sin que exista un desgarro. Puede ser causado por inflamación, tumores o enfermedades vasculares.
Señales de alarma: ¿cuándo acudir de urgencia?
Si experimenta cualquiera de estos síntomas, acuda inmediatamente al oftalmólogo:
- Destellos de luz repentinos (fotopsias), especialmente en la visión periférica
- Aumento súbito de moscas volantes (puntos, hilos o telarañas flotando en la visión)
- Sombra o cortina oscura que avanza desde un lado del campo visual
- Visión borrosa repentina o distorsión visual
Estos síntomas no siempre significan desprendimiento, pero requieren evaluación urgente para descartarlo.
Factores de riesgo
Algunas personas tienen mayor probabilidad de sufrir un desprendimiento:
- Miopía alta (mayor de 6 dioptrías)
- Antecedente de desprendimiento en el otro ojo
- Cirugía previa de catarata
- Traumatismos oculares
- Antecedentes familiares de desprendimiento
- Edad mayor de 50 años
- Degeneraciones retinianas periféricas
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante:
- Examen de fondo de ojo con pupila dilatada
- Ultrasonido ocular cuando no es posible visualizar la retina
- Tomografía de coherencia óptica (OCT) para evaluar el estado macular
Tratamiento
El tratamiento depende del tipo y gravedad del desprendimiento:
Desgarros retinianos (sin desprendimiento)
- Fotocoagulación láser: Se aplica láser alrededor del desgarro para crear una cicatriz que sella la retina y previene el desprendimiento.
- Criopexia: Se congela el tejido alrededor del desgarro con el mismo objetivo.
Desprendimiento establecido
- Vitrectomía: Cirugía en la que se retira el vítreo, se repone la retina en su lugar y se rellena con gas o aceite de silicón. Es la técnica más utilizada actualmente.
- Cerclaje escleral: Se coloca una banda de silicón alrededor del ojo para contrarrestar la tracción sobre la retina.
- Retinopexia neumática: En casos seleccionados, se inyecta una burbuja de gas dentro del ojo para empujar la retina a su posición.
Recuperación
La recuperación varía según la técnica utilizada:
- Después de vitrectomía con gas, el paciente puede necesitar mantener una posición específica de la cabeza durante varios días.
- La visión mejora gradualmente en semanas o meses.
- Se requieren revisiones frecuentes las primeras semanas.
Prevención
- Revisiones periódicas del fondo de ojo, especialmente si tiene factores de riesgo.
- Atención inmediata ante cualquier síntoma de alarma.
- Control adecuado de diabetes e hipertensión.
- Uso de protección ocular en actividades de riesgo.
Conclusión
El desprendimiento de retina es una urgencia que puede causar ceguera si no se trata oportunamente. La detección temprana de desgarros y el tratamiento preventivo con láser pueden evitar que se desarrolle un desprendimiento completo. Si presenta algún síntoma de alarma, no espere: acuda a su oftalmólogo de inmediato.
Dr. Daniel Belaunde Sánchez — Oftalmólogo subespecialista en Retina y Vítreo. Hospital Star Médica Mérida.